El próximo día 19 haré un año del infarto. Pensaba celebrarlo con mis compañeros, invitándolos a desayunar, y con mi familia, por ser viernes podriamos hacer una cena especial en familia y algún extra.
No pudo ser. En la madrugada del miércoles al jueves, me desperté con ganas de vomitar y mareado. No tenia molestias fijas y considerables en el pecho, pero el cortejo vegetativo era muy parecido a cuando me dio el infarto hace un año.
Me levanté, quise hacer de vientre y no pude, me hice una manzanilla y vomité toda la cena.
La cena había sido unos filetes de salmón que compré en Mercadona en maldito momento. Cuando lo cogió la pescadera, estuve a punto de decirle que no me lo diera, lo ví pálido y blando. Pero no tenía otra cena y no quería ser quisquillosos. Lo hizo mi mujer a la plancha y se deshacía todo, no era bueno, ni estaba fresco. No lo comimos pero a mi me sentó como un tiro.
Decía que había vomitado toda la cena, pero aún así seguía mareado cuando me acostaba y ante la duda decidí irme a urgencias.
En urgencias me ingresaron para observarme ya que los síntomas me recordaban al infarto. Estuve ingresado hasta el viernes a las 13:30 que me dieron el alta. Me realizaron tres análisis de sangre (cuando ingresé, alas 12:00 y a las 18:00) y todos dieron bien: las enzimas bien, las troponinas bien y la CK un poco alta, en 500 valor normal en mi desde que me hago análisis desde el infarto. El viernes me hicieron un ecocardiograma que me dijeron estaba bien, y la prueba de esfuerzo que pase con gloria, según me dijo el médico: tengo un corazón sano y fuerte excepción hecha del infarto y su parte necrosada.
¿Qué me ocurrió entonces? no podemos saberlo, coincide con la retirada del Effient, el año del infarto y una posible indigestión por el salmón en mal estado de Mercadona donde no compro nunca y no volveré a comprar. No se puede demostrar, ni voy a dedicar esfuerzos en ello. Mis esfuerzos van encaminados a estar sano y vivir. Al fin y al cabo es lo único que merece la pena!!!!!!!!!!!
No pudo ser. En la madrugada del miércoles al jueves, me desperté con ganas de vomitar y mareado. No tenia molestias fijas y considerables en el pecho, pero el cortejo vegetativo era muy parecido a cuando me dio el infarto hace un año.
Me levanté, quise hacer de vientre y no pude, me hice una manzanilla y vomité toda la cena.
La cena había sido unos filetes de salmón que compré en Mercadona en maldito momento. Cuando lo cogió la pescadera, estuve a punto de decirle que no me lo diera, lo ví pálido y blando. Pero no tenía otra cena y no quería ser quisquillosos. Lo hizo mi mujer a la plancha y se deshacía todo, no era bueno, ni estaba fresco. No lo comimos pero a mi me sentó como un tiro.
Decía que había vomitado toda la cena, pero aún así seguía mareado cuando me acostaba y ante la duda decidí irme a urgencias.
En urgencias me ingresaron para observarme ya que los síntomas me recordaban al infarto. Estuve ingresado hasta el viernes a las 13:30 que me dieron el alta. Me realizaron tres análisis de sangre (cuando ingresé, alas 12:00 y a las 18:00) y todos dieron bien: las enzimas bien, las troponinas bien y la CK un poco alta, en 500 valor normal en mi desde que me hago análisis desde el infarto. El viernes me hicieron un ecocardiograma que me dijeron estaba bien, y la prueba de esfuerzo que pase con gloria, según me dijo el médico: tengo un corazón sano y fuerte excepción hecha del infarto y su parte necrosada.
¿Qué me ocurrió entonces? no podemos saberlo, coincide con la retirada del Effient, el año del infarto y una posible indigestión por el salmón en mal estado de Mercadona donde no compro nunca y no volveré a comprar. No se puede demostrar, ni voy a dedicar esfuerzos en ello. Mis esfuerzos van encaminados a estar sano y vivir. Al fin y al cabo es lo único que merece la pena!!!!!!!!!!!



