Los martes tenemos a las 9 terapia de grupo y a las 10 charla.Ha sido mi primera sesión de terapia de grupo. La sala estaba llena y han ido tomando la palabra algunos de los que allí estábamos. Algunas han relatado como van manejando esto del infarto. Algunas dicen que han actuado como si no les hubiera pasado nada y que ahora están muy jodidas. Otras que desde el principio se metieron en la cama y se han levantado porque les han obligado, pero que no pueden hacer nada y no se ven con fuerzas.
Otros que no es para tanto, que llevan 25 ó 30 años conviviendo con los infartos y que se puede tener una vida buena. Unos dejaron de fumar y beber con el primer infarto, otros dejaron, volvieron, les volvió a dar y volvieron a dejar y volvieron a fumar y ahora están dejándolo otra vez después de que les diera otra vez el infarto.
La psicóloga que lleva el grupo dice que la inmensa mayoría de los enfermos gestionamos bien la adaptación de la vida a la nueva situación, pero que no es fácil. Todos pensamos que esto les pasa a otros, que a nosotros no nos dará el infarto y cuando pasa, que pasa, no estamos preparados para adaptarnos. Lo queremos hacer enseguida y pensamos que cuanto antes empecemos a hacer lo que hacíamos antes del infarto, antes podremos llevar la misma vida que antes del infarto. Pero es mentira. La vida ya nunca será igual que antes del infarto:
1.- tomas medicamentos que antes no tomabas y son para toda la vida.
2.- empiezas a comer y a hacer ejercicio porque tienes miedo que el sedentarismo te lleve otra vez al infarto.
3.- eres consciente que sigues vivo y que tienes que modificar determinadas cosas en tu vida porque si sigues haciendo lo mismo te volverá a ocurrir lo mismo.
No es una tragedia, se puede vivir bien después del infarto, no hay que tener miedo a nada y hay que adaptar la vida a la nueva situación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario